Gestalt, Focusing y el Darse cuenta

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Hoy voy a hablaros del Focusing y el concepto del darse cuenta de la Terapia Gestalt. Mi intención no es otra que presentaros esta técnica y mostraros su relación con el concepto del darse cuenta de la Gestalt, y que a partir de lo expuesto en estas líneas cada uno vaya hacia dónde desee ir.

Los beneficios que aporta el proceso y técnica del enfoque corporal (Focusing) son amplios. Puede utilizarse como una herramienta más para desbloquear aquello que nos mantiene molestos, incómodos o desorientados en el momento actual de vida.

El darse cuenta pone su atención al presente, al aquí y ahora de la persona, atendiendo a sus capacidades sensoriales, emocionales y cognitivas, para el creador de la Gestalt, Fritz Perls el darse cuenta “es más difuso que la atención, implica una percepción relajada en lugar de una atención tensa…”, a través del darse cuenta uno aprende a estar en contacto con uno mismo, aprende lo que está vivenciando realmente, lo que siente corporalmente, cómo lo siente y qué se dice internamente sobre lo que siente, la atención se centra en el cómo, en el proceso en que todo sucede, en el presente, en que todo se siente corpórea y psíquicamente.
Eugene T. Gendlin fue un prestigioso filósofo norteamericano (1926-2017), profesor e investigador de la Universidad de Chicago quien desarrolló el proceso y técnica del enfoque corporal (Focusing) como una herramienta para ayudar a las personas a conectar con sus experiencias corporales, a darse cuenta de sus sensaciones corporales y a atender su darse cuenta cognitivo. El Focusing es un método de trabajo que se engloba dentro de lo que llamamos “psicoterapias corporales”.

A continuación, trataré de explicar de forma breve los 6 pasos o partes de las que consta el Focusing, es una invitación a que sigáis las indicaciones como si quisierais vivenciar cada uno de los seis pasos. Para ello podéis pedir a algún amigo que os vaya leyendo pausadamente las líneas que siguen dándoos un tiempo entre párrafos o, si lo preferís, podéis grabaros y a través de vuestra propia voz seguir las consignas que os voy indicando hasta el último paso (recibir).

Busca un lugar donde permanecer un tiempo, un lugar en el que interna y externamente puedas permanecer de manera relajada y dirigir tu atención a ir hacia dentro, prestando atención a tus sensaciones corporales y a tus diálogos internos.

  • Primer paso, despejar un espacio: tómate tu tiempo para relajarte y dirigir tu atención a tu cuerpo, si te es más fácil con los ojos cerrados, ciérralos y ve a tu estómago, o a tu pecho y obsérvalo a la vez que te preguntas ¿cómo va mi vida?, ¿qué es importante para mí en este instante de mi vida? ¿Cómo me siento?, ¿Qué es lo que me está molestando en este preciso día? Siéntete, permítete permanecer en tu sentir y cuando aparezca algo no te sumerjas en ello, di “Sí eso está ahí, puedo sentirlo” y deja que emerja un pequeño espacio entre tú y lo que ha aparecido (lo que le dije ayer a Juan, el tema de la soledad, mis miedos a cambiar de trabajo …) A continuación, pregunta a tu cuerpo otra vez, qué más cosas sientes, vuelve a esperar, no tengas prisa y deja que la sensación vuelva a aparecer en tu cuerpo.
  • Formar la sensación-sentida: de entre los diferentes asuntos que aparecieron en el paso anterior elige un asunto que quieras enfocar, la consigna es que no te sumerjas en ello, distánciate de ello, el asunto elegido tiene muchas partes o matices para pensarlos por separado, se trata de sentir el asunto elegido de forma global, sintiendo todos los matices juntos, todo el problema. Estate atento, ¿qué sensación tienes en tu cuerpo cuando recuerdas la totalidad del asunto? Siéntela. Búscala en el cuerpo.
  • Lograr un agarradero: en este punto pregúntate ¿cuál es la cualidad de esta sensación-sentida? Permítete permanecer en la sensación-sentida, aunque sea borrosa hasta que de ella emerja una imagen, una frase o una palabra que se le ajusten (pesado, muerto de miedo o como estar en una caja o en una habitación pequeña, sin espacio, etc…)
  • Resonar: haz un ir y venir entre la sensación-sentida y la imagen, palabra o frase que has unido a ella, de manera que sientas que es correcto, observa si hay alguna señal corporal, si algo cambia en tu sensación corporal permítete sentirlo y vuelve a ajustarla si viene algo nuevo a lo que ha aparecido, busca la señal corporal y cuando la tengas permanece un minuto, más o menos, aquí, sintiéndola.
  • Preguntar: ahora te pido que te preguntes ¿qué es lo que, en la totalidad de este problema o asunto, hace esta cualidad (lo que acabas de nombrar o creado con una imagen o frase)? ¿Qué hay en esta sensación?
    ¿cómo me sentiría si todo estuviera bien? Y deja que sea tu cuerpo quien responda tómate tu tiempo y pon atención a ¿qué se interpone en el camino de eso?
  • Recibir: da la bienvenida a lo que venga, está bien, aunque haya sido sólo un leve relajarse, permanece en ello unos instantes más. Puedes dejar el asunto aquí y terminar por hoy sabiendo que puedes volver a ello cuando quieras. Aunque hoy no hayas notado o identificado el cambio dentro del cuerpo, este es un primer encuentro, habrá más, si así lo quieres.

Finalmente, quisiera terminar poniendo de relieve los puntos en que, a mi entender, el darse cuenta de la terapia Gestalt es coincidente con el Focusing de Gendlin, ambos campos tienen como pilar ineludible y básico el cuerpo y toda la sabiduría que en él tenemos y muy pocas veces preguntamos, observamos y escuchamos. Nuestro cuerpo registra aquello que vivimos, profundizando en el darse cuenta experiencial en el presente, tanto la gestalt como el Focusing apelan a los propios recursos y a descubrir aquello que somos y aquello que no somos. Aunque el Focusing puede llegar a ser más directivo que la Gestalt, ambos pueden ser ricamente utilizados como herramientas de trabajo donde conocernos, reconocernos y ampliar nuestra visión del presente.
Terminaré con una cita de Eugene T. Gendlin, simple, clara y honesta. Hasta pronto.

Sensaciones y acciones no son la misma cosa. Tu puedes permitirte sentir lo que sientes. Después, todavía, puedes decidir lo que prefieres hacer.

Imma Reig Vilarrubla

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