Los grupos y la gestalt

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El grupo es para mí un espacio donde todo nace, crece y muere, donde hay regulación por sí sola la mayor parte de las veces (poca intervención-directividad por parte del facilitador) y donde los integrantes hacen que el crecimiento sea por medio de ellos mismos (haciéndose de espejos los unos a los otro), siendo inevitable si permaneces dentro. He estado tres años siendo testigo del nacimiento, crecimiento y muerte de un grupo de formación en Terapia Gestalt como observadora en el instituto donde me formé yo como terapeuta y ha sido una experiencia muy enriquecedora.

Me siento a escribir con la intención de compartir con vosotros algunos aspectos observados y vividos a lo largo de estos tres años de observación, de la experiencia de haber sido anteriormente alumna durante mi formación, de haber formado parte de grupos de crecimiento, de haber hecho a nivel personal terapia grupal, de realizar talleres de gestalt y grupos de crianza y gestalt como facilitadora y coordinadora, desde aquí, compartiré con vosotros algunas reflexiones.

Tal y cómo dice Francisco Peñarrubia en su libro Círculo y Centro entendemos el grupo desde tres componentes básicos: que  haya un número concreto de componentes ( en mi caso considero que cinco es el número mínimo para poder hacer dinámicas , aportar significado y riqueza al grupo), la existencia de un objetivo común o compartido y, finalmente, que  haya interrelación entre los integrantes. Por otro lado, el grupo es una invitación a la expresión emocional, a ser honesto con lo que se siente y es un centramiento al aquí y ahora , estando atentos constantemente a lo que va surgiendo dentro del grupo, ya sea fruto de las dinámicas realizadas y la vivencia que cada cual  tiene o de la interrelación entre los miembros.

En los grupos, se dan momentos de gracia, de autenticidad pura donde los silencios representan mil mundos internos y donde las palabras sobran y las emociones brotan. Son momentos donde las personas se abren y se muestran sin las máscaras del ego que habitualmente sí traen, sin pretensiones para ser o hacer y donde se abren de corazón a verdades que hasta ahora no se habían permitido, sobre la vida, sobre ellos mismos y la naturaleza humana , donde, de repente, contemplan y sienten la vida desde una mirada nueva que les aporta una sensación de paz,redención y verdad muy profundas, momentos mágicos, casi místicos por quienes los viven y los acompañan.

También me gustaría compartir con vosotros que he observado que el grupo a menudo representa la familia, y tal y como sucede en las familias, a menudo se crean alianzas, roles y subgrupos en los grupos de trabajo continuados como pueden ser los grupos de formación, de crecimiento y de terapia, donde las personas buscamos cubrir la necesidad de inclusión, control y afecto de forma que lo buscaremos y “jugaremos” en el grupo al igual  que lo buscamos en la familia.

Algunas de las normas de los grupos gestálticos son: hablar en primera persona al hablar de uno mismo, en segunda al dirigirse a un compañero, evitar el lenguaje impersonal (tercera persona) y general, estar en el aquí y el ahora, ser claro, conciso y concreto en las devoluciones a los compañeros o al grupo, hacerse responsable de lo propio ( de lo que pensamos, sentimos, hacemos y evitamos), practicar el darse cuenta,lal espontaneidad y el permiso para ser. La norma de discreción (confidencialidad) y de “restitución” son muy importantes, es todavía más importante recordarlas a menudo en los grupos y en el caso de la de restitución darle espacio y tiempo para trabajarlo. La norma de restitución es traer al grupo lo hablado, resuelto, actuado, o conflictivado fuera del espacio grupal; lo que se origina en el grupo es función grupal y tiene que volver al grupo por su salubridad.

A continuación, mostraré un pequeño esbozo de lo que podría ser una sesión tipo (o ideal) de gestalt de grupo(F.Peñarrubia): se inicia con la invitación a agudizar el darse cuenta (sensorial, emocional y cognitivamente) de todo lo que está presente, incluido el bloqueo en el momento presente o los asuntos pendientes del grupo. A continuación, el grupo elige una figura o tema inconluso sobre el que trabajar: puede ser el problema que tiene un miembro, el conflicto entre dos, alguna preocupación sobre el funcionamiento del grupo como totalidad, etc., esto suele desembocar en un experimento, juego o ejercicio donde amplificar la conciencia, experimentar alternativas de contacto o de resistencia, desarrollar polaridades, etc. Los cambios, cuando   hayan, en el darse cuenta por medio del experimento se reportarán al grupo, en un proceso que propicia la masticación en lugar de tragar o escupir la experiencia. El estilo del facilitador es poco directivo, muestra los bloqueos o movimientos del grupo, proporciona apoyo y seguridad ante las actividades a experimentar y también pone de manifiesto al grupo el fin de un ciclo y la preparación para otro, la apreciación de lo conseguido o la conciència de los límites.

Finalmente, acabaré estas línees con una cita de F.Perls:

 ...una neurosis es un estado de desequilibrio en lo individúo, que surge cuando simultaneament él y el grupo del que forma parte experimentan necesidades diferentes y el individuo no puede decir cuál es la dominante...

 

PD: os recomiendo los libros Círculo y Centro. El grupo gestáltico. (Peñarrubia,F.) y El Proceso Creativo en Terapia Gestalt (Zinker,J.).                       

 

                                                                                                                                                                                                     Imma Reig

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